Caminar



Caminar

Podría caminar contigo
sí es Domingo
y sin ella/ se fue temprano ayer.
La aureola que me consiguió un santo
y el ángel virtuoso de mi egoísmo, me deja
a la hora precisa cuando caen pan sobre la mesa.
Leía un libro una y otra vez/ y repetía
una y otra vez la misma historia
en diversas formas, cuando ella partió,
seguí leyendo lo mismo/ …se repetía.
Podría caminar contigo
y sin ella/ se fue temprano ayer
me dejó/ la dejé…
es lo mismo que el gato la persiga en el techo
/que un perro le ladre y le acaricia su lengua
y sus palabras / suenan retóricas y suaves.
Te da un profundo dolor/ la soledad
es un dolor terrible/ que desciende hasta los dedos
de esos pies tan hermosos
Lo sé.
Podría caminar contigo
y sin ella/ sin nadie…
Sólo contigo caminar/ sin detenerse
a cualquier parte donde me lleve
tu olorosa piel diseñada de flores
carne del suelo/ de la calle/ de la canción
que te persigue, del escritorio aquel
lleno de confidencias/ deseos escritos en el cuerpo
aquellas letras que en los tiempos/ se repiten
como algunos sueños/ que se hacen realidades…
A veces.


                            ©José Ángel Pineda, 24 de junio del 2018