¡Ahora!



¡Ahora! 


Henos aquí 

sin ninguna salida 

y existe el aquí 

el ahora, …toma el brío 

reluciente 

y una flor 

también una sonrisa 

y tres instantes 

-un camino 

-un campo 

-una ciudad 

que está prohibido al lado digno. 



No quedemos con los brazos 

y las manos esperando la muerte 



Yo toco la boca de fuego con el alma 

con la calma en los brazos, 

el estruendo in crescendo 

de la impaciencia. 



¡urgente! 

improvisar energías 

en la piel de los zapatos 

la claridad de las aguas y las lágrimas. 

En algún lugar las mejillas serán puestas lejos 

del alcance de la mira. 



Del puente a las praderas de todos los sitios 

del alma, son angustiadas voces 

es clamor que escucho de los muertos 

en las voces del viento, en la tierra 



Deja el comunicado del despacho 

-la sangre pobre se derrama 

¡Y es la más pobre de las sangres! 

Toma el brío reluciente y ruge detrás 

del corral de piedras. - 



©José Angel Pineda, 31 de mayo del 2018