Mi Dulcinea





Mi Dulcinea



De la delicia, el polvo dulce

del fogoso manantial de bizcochos celestes,

vierto el aceite y bates la humedad

espumosa y sensual y caprichosa.

mi Dulcinea, delicias de mis sueños,

sobre tu tierna ralladura del 

encanto. El más tierno y profundo 

triángulo, vertiginoso bosque, y llano el beso

del abismo necio que absorbe el furor

del agua con la garganta fresca del licor

de tu piel y sal, del café que me trago. 

Me atraganto, de poco, de poquito, a borbotones,

el delirio de arrodillarme para besar un sorbo...

a esa altura,

más y más hasta acabar y acabar, furioso de acabar

ese pastel sabroso, ese néctar esencial del horno tuyo,

que calcina el centro nervioso de mis huesos,

que incendia el plexo sacro de algún ángel,

de algún ángel bendito.



©José Angel Pineda, 22 Diecimbre del 2016