Canto de un árbol



Canto de un árbol 


(Preludio)

Deja que fluyan tus instintos silvestres,

y suban las flores, las hojas, el fruto. 

Dríade que riegas tus brisas

a la raíz, … al tronco, corteza, semilla.

Mis ramas te abrazan, te aprietan y duelen,

y gritan, se agitan y lloran lágrimas de mieles,

que empapan tu sinuoso cuerpo de diosa.

Soy la vida misma que entrega cariño, 

tu sombra, el animal que habita en mis adentros,

el río que se derrama en tus entrañas,

la fogosa furia, el siervo y la libre, el calor

y el frío, la lluvia en tus campos, tu fuerza y tu abrigo,

el viento y las aves, yo soy tu alimento de noches y días,

mi piel es tu piel, abejas y hormigas, y todo, y

donde se rasca un chancho, y un perro se orina.

©José Ángel Pineda, 03 de marzo del 2016.