La Verdad.






























La Verdad.


El mundo se llena de verdades,

cada quien guarda las suyas,

en tantas mentes...

¡Cuántas verdades!



Dispersas e insurgentes

nacen esas verdades

gigantescas mentiras

retóricas…

perversas…

y que vemos en los espejos

en reversa pululan; las medias y piadosas

amorosas verdades que afloran

el ambiente., que cubre de sonidos,

que silencian las voces que desfloran.



Sabemos dónde habita el cuerpo

y que escándalos alocan al principio la fogata,

segura, se amanece, se pasa y canta…

se sonríe y amanece ciega la incertidumbre…



Y lo que sabemos, …

y lo que no entendemos,

ni es el tiempo,

ni cual pájaro canta,

ni cual noche amanece,

ni qué día pasamos,

ni porqué convivimos con nosotros mismos.



Las pinturas se desvisten en poesía,

en canon, los poemas desvisten

en canciones, murmullos y gemidos

que fluyen, se diluyen en ecos.



Se desnudan completas las pasiones,

no protestan, no lo hacen, están locas ellas.



Se desvisten las gentes, los amores.

recuerdo que yo conocía de pasiones

entendidas de palabras/… sin contratos...

y pensativo de toda esta locura,

en una hermosa noche

peligrosa y siniestra

como la droga nuestra de cada día

delirante en los humos

en dolores que abundan,

en pesados/ pasados

que confunden, ...

ciega la misteriosa muerte,

la verdad.



José Ángel Pineda, 9 de septiembre del 2015