Dulce pasión





Dulce pasión


Eres la mujer más adorada por el tiempo,

dueña de las tentaciones que partieron,

que jamás me dejaron.

Sorprendida; muchas veces con el piano,

con partituras abiertas en atril de madera, …

exquisita guitarra.

En lagunas, pies al agua y manos firmes.

En las playas, montes, siempre a solas,

como techo la luna, el cielo, el infinito,

sin hablar, sin mirarnos,

lloviendo algunas veces

sin descanso, sin tregua, …

con cuerdas agitadas

ajustadas, estrechas, …

algún grito de fusa, y otros sostenidos,

intensos los gemidos, el espacio entre trastes,

manos, el brazo y ceja, el punto de tu frente

con sentido y dirección correcta, sin refugio…

esa dulce pasión…

sin fecha.
 


©José Ángel Pineda, 29 de Marzo del 2014