Centro de energía






Centro de energía.



Si me dejas elegir lo que yo elija, 

si me dejas hacértelo despacio y sin mayores prisas, 

me obligas las caricias si es que acierto, 

con la herramienta al centro que te llega suave 

en las suaves palomas de mis manos, 

en la suave caricia de mis dedos cremosos... 

por la gente, la mente, lo decente, la simiente ...

y si no es que se miente, 

no están muertas las ilusiones, 

solamente perdidas, se siente sin fatigas, 

abrírtelo poco a poco, muy despacio 

y sin quejas, sin dolor de barrigas, 

sin ardor, sin pudor...lo que digas, 

lo que exija el vivir y el morir, 

porque hay peligros de pasar/quedar en el intento 

de manosear alguna máquina con la calavera inscrita... 

que no es complicado ni suave, ni duro, 

sólo se resiste y da calambres, 

gemidos escondidos y dolores pesados, 

que estremecen las piernas ...

no te aflijas, y no digas que te alejas, 

si me dejas sufrir hazlo de prisa, 

con tus piernas yo puedo seguir el sacrificio, 

como el polvo viejo camino a la aventura, 

o como el polvo joven, 

ése que no por joven es el camino 

largo que perdura, aunque dura, si dura.

Si me dejas elegir lo que yo elija, 

no será ni derecho ni será zurdo, 

porque depende si lo ves por detrás 

o lo ves por delante ...

eso es como la rosca o el tornillo/ 

la llave de ranura / 

la llave de estrella/ 

la llave Allen/ cuatro para ventiladores, 

que muy cerca excita al devanado, 

en apariencia se voltea cuando cambias de posición 

el esqueleto del generador sensual aceitoso y caliente, 

sin magnetismo porque está varado, 

pero espera que lo encienda, 

una vez deshuesado y palpado. 

Espera ese campo magnético, 

fantasma, una vez que se limpie el sistema, 

una vez que se arme y se coloque adecuado 

y firmemente el aparato, 

una vez que todo quede listo, 

una vez que cambie todo lo que haya que cambiar, 

te daré toda la potencia necesaria, 

toda la energía en tres fases sincrónicas, 

solamente espera que termine el proceso, 

para que me sientas hasta adentro de tus pensamientos, ...

y espero que cuando encienda tus luces y tu fuerza,

...si me dejas elegir lo que yo elija, el punto centro mi elección, 

el punto más ardiente, el de giro, el de la equilibrada vibración, 

es la satisfacción, el deleite de los roces de piezas, 

del rocío de vida de la extrema canción, extenuante, itinerante, 

sedienta, sudorosa desde afuera hasta el fondo 

desde el fondo hasta afuera, 

hasta penetrarte gota a gota de luces y de ruidos 

en ese insolente devenir de la pasión. 



©José Ángel Pineda 24 de noviembre del 2013.