Estás lloviendo







Estás lloviendo



Estás lloviendo tanto 

que me inundas la vida,

que me creces lo verde 

desde el piso, hasta el cielo

que te envidian mis lágrimas,

que me yergue el amor, 

se me desnudan todas las palabras 

y de todas las sensaciones, 

que es fluyente la savia de las fuentes corpóreas 

que viajan gota a gota en el mismo lugar 

sin detenerse en ambiente confinado de aguas, 

rayos de sol y pieles que se tocan, 

se erizan de luces cosquilleantes, 

brillantes y calientes, ...

con la tierna brisa del mar que se curva 

en ese inmenso calor vibrante de tus sales 

de placer tan divino, saliendo, entrando 

en el mismo lugar paradisíaco, 

en un viaje sin distancia, sin tiempo, 

con fuerza, con ardientes caricias, 

con los suaves vaivenes, ...

sin prisa.



José Ángel Pineda 06 de octubre del 2013