Inspiración



Inspiración


Yo no tengo inspiración

para librarte una canción,

sólo te daré unos besos

mustios, si es que escribo,

algunas letras ya idas...

me haces muy distraído,

y te sugiero al oído

cosas ocultas, placer, …

pero, eso no ha de pasar,

ni tendrá que suceder

por no cumplir mi deber,

desde ya hace algunos días.


Ni aceptarás todavía,

tú amas a tu partido,

o al menos, es lo que dices,

para que seamos felices

no necesito votarte,

sólo quiero que comprendas

que lo que quiero es amarte,

lo entenderás algún día.


Inventé: toda una ecología,

de estas letras desteñidas,

y, reciclé el pensamiento,

¿el de antes? …

lo tiré en el vertedero.


¿Qué tienes tú, la razón?

Como poeta y cantor,

he fallado en muchas cosas

peligrosas y discretas.


¿Le he fallado a la nación?

¡Oh! mis manos que se enciendan,

¡Oh! mi guitarra, mi voz

abaritonada, y ronca

de tanto

gritar consignas disonantes,

petulantes.

¡Basta ya de represión!

¡Que no falle la razón!


Mi consigna son tus ojos,

y persuadirte no puedo,


Pregúntame por favor:

¿Todavía cantas, vida?

Sí yo canto sin cantar,

y escribo sin escribir,

como sueño sin soñar

sin patria y sin porvenir,

las lluvias han de venir,

a sanear esta bazofia.

y por ti, quiero vivir.

Trovaré fuerte mi amor,

y espero tu complacencia,

he de morir con honor,

de no vender mí conciencia,

¡Sálvate de la impaciencia!

pero ¡no!... de mi pasión!

© José Ángel Pineda, 11 de octubre del 2012