Esos dulces deseos




Esos dulces deseos



Vislumbra que agradezco convidarme una taza,

una música, esas… un poema que danza

cargado de sudores, con mieles y arenaza,

con café por supuesto regado por tu panza.





Mezclarlo con olores, con frutas con linaza,

¿O crees que no me gusta esa de luna andanza?

saborearte de veras tu carne que se enlaza

deseo con locura anhelo la mudanza.





La vida está muy fría, y la muerte caliente,

no vayamos entonces por donde va la gente,

acudamos muy solos a la mar, o al granero.





En ese cualquier lugar, puntean tus narices,

y te aseguro dirás: ¿son acaso deslices?,

y que deciros puedo, … con el atizadero.





© José Ángel Pineda, 27 de septiembre del 2012