El tiempo y ritmo








Tiempo y Ritmo


El ritmo del tiempo que es la propia energía,

que emana de tu centro y fluye por las arterias 

volcánicas debajo de tu piel, y el ardiente calor

de la lava que arde en tus entrañas,

como la música que da vueltas de flores.


Se mueven los sonidos circulares,

de violines, margaritas, rosas y mariposas,

que vuelan, que murmuran las cuerdas, las teclas

de aquel piano, de aquella bicicleta,

¿Te acuerdas?

Del libro Oxford de la música...

del contra canto de las aves perdidas...

mariposas y flores, el tiempo y ritmo



girando sobre los ejes de un jardín infinito 

en la finita tierra que gira girasoles,

el carrusel galáctico, de expansiones térmicas

constantes, continuas, permanentes.

El universo, y su entropía intrínseca,

que expande nuestra enorme casa,

y tus monumentales pechos que se tocan,

y la pianista que me compuso la dulce

melodía de las almas vagas, la bohemia 

de todos, mía, de ninguno, a tiempo de obrera

de maquila, o de Obrera más bien de la cultura,



tan peculiar, cuan diferente te creí de todas,

pero; como nunca en este caso si quedaste conmigo

como un clavel clavado, lleno de sangre el pecho,

temblándome las piernas, como terremoto,

en tu cuerpo geológicamente bien tallado.

Y el verde intenso de tus ojos profundos,

y el alma verde, tierna y el camino adelante,

escoltado de grillos y serpientes.



Las aguas en lo alto, oscuros nubarrones, y

la lluvia, al compás de los cambios climáticos,

de palpitaciones aceleradas de corazones plenos

de armonía, las luchas de los osos y ballenas,

glaciares que sucumben.


Gotas de sangre, caminos de a pie, tres rosas

un libro y dos estrellas de mar,

pero sólo te pido:


Una guitarra urgente que tenga ritmo y tiempo,

¿Para qué tengo el metrónomo? ¿Acaso lo utilizo?




© José Ángel Pineda, 3 de Mayo del 2012