Murió mi polluelo



Murió mi polluelo




Palomo caído 

de la palmera

de coco,

cayó de su nido

le di respiración

pico a pico,

buche a buche.



Lo subí en la nave de alienígenas,

de las tapas de abanicos viejos,

juntas y al revés, cóncavas y opuestas,

que le preparé,

para cuidarle de los terrestres.

Le di cereal

le di mi amor

en una jeringuilla.



No muere por la caída,

muere de hambre,

de justicia compartida,

muere de tristeza.



Tuvo más hermanos,

yo los vi volando,

cuando fallecía.



© José Ángel Pineda, 12 de febrero del 2012