Amor desnudo


Amor desnudo


Se parece a un poema, es cierto que eso

que salva la vida, entre otras cosas,

las palabras y las acciones juntas,

... salva también la muerte.


Son esas letras hechas de carne y piedra,

comunicantes vasos, análogas pasiones,

en lo penetrante y excitante, lo imprevisto,

esas locas y traviesas aventuras,

que, en tu original virtuosismo,

prefieres el arisco cariño salvaje

virginal, sin patrones que violenten

tu gracia, tu mística, tu gloria,

plena de placenteros bosques, llanos,

reciprocantes senos, altivos y potentes,

lóbulos rotatorios que se acoplan,

como émbolos al cilindro pulido,

sin dispensar vacíos, llenas almas,

sin cavilar, fluyen los ríos,

que rebasan de rojos, turbios

torrentes, palpitantes luminosos,

trepidantes, aleatorios, silenciosos.


Alucinante golpeteo continuo,

…Y he querido decirte tantas cosas.

…Y he deseado anochecernos en esas,

polvaredas ricas de pueblos pobres,

desde hace mucho tiempo,

y sin empaques forzosos.


De un mundo cada vez más confuso,

de un mundo deteriorado, deprimido.


Usa tu fuerza centrífuga vertiginosa,

regenera las ideas, las pasiones,

Induces cantos de poemas reales,

eres mi escuela de arte, mis letras

enérgica, explosiva, imponente,

que mantienes el nivel de nuestras

aguas, hasta al punto de poder,

disfrutarlas, gota a gota,

en el desierto de la muerte,

muerte llamada vida.

© José Ángel Pineda, 4 de febrero del 2012