La Rinconada






La Rinconada



Yalí,... ese pueblo tan querido,


en todo tiempo he sabido


que siempre fui enamorado


de las mujeres de allí,


más éstas eran muy bellas


como para ser pa’ mí.


Siempre quise a la Vainilla,


más esta me abandonó.


De la Bolsa no se diga,


que yo siempre estuve chele


por eso a Las Vegas fui.


No me quedé con La Rica,


aunque en Constancia recé


a San Antonio bendito.


Mi amigo el Coyolar dijo


que me fuera al Bijagual...


y un enorme Caracol


me capeó del Zancudal.




© José Ángel Pineda, 4 de enero del del 2011