Autodestrucción del pensamiento





Autodestrucción del pensamiento

La pasividad es elocuente y un sarcasmo
es una implícita adulación que nos gobierna
el podrir de la mente
de la gente
de arriba de la gente de abajo
tripas de un barrigón que se tierna
en las faldas de la miasma y el marasmo
pero por mucho que inspiremos la ternura
es la reacción de todas las acciones
el monstruo se carcomerá por dentro
como una película extravagante
llena de chismes y brotes soportantes
de lujuria, de ansias de agonías
de acusaciones sin ecos 
de ecos de imperiosa resonancia


A muchos le ha gustado la fiesta
y les sigue gustando es natural
las salidas de emergencia
están estrechas como las piernas
de una mujer de mármol reluciente
Y aunque es necia la voz de la ignorancia
por no perder su estilo quieren mercadear
sus industrias sociales el deber de proteger su espejo 
la puerta es muy estrecha en el teatro
y hay mucha gente presintiendo en una hendija
cualquier cosa creativa imaginaria fantasiosa



©José Ángel Pineda, 21 de febrero del 2018

Caos I



Caos I

La canción más sonada del sonado derroche, 

el derroche de un pequeño hombrecillo fantoche,

encanto embaucador.

Un minúsculo verso de un poema embustero

de fugas, contrapuntos, sinfónico, certero

estigma del folclor.



Es fiesta del gran poema, encanto de la musa

surrealista, que atraviesa por la difusa

senda cruel, atavismo

que culpa con el dedo; la traición, y el veneno

que irriga la impostura, denota que es ameno

el putrefacto abismo





©José Ángel pineda, 20 de febrero del 2018

Rosa (Soneto)



Rosa 

(Soneto)

La madrugada trascurriendo, viendo

el amor puro silencia, presencia

la herida, la querencia, consecuencia

del aroma de una rosa abriendo, hiendo



ardiente y sutil, consintiendo, siendo

entre la brisa la esencia, sapiencia

de la flor, excelsa inocencia, ciencia

de lo sublime, ascendiendo, sonriendo



dulcemente a la fragancia, elegancia

inquieta y divina ilusión, pasión

que extasía mi vida hermosa, diosa



amada de los ríos de mi infancia

torbellino en expansión, efusión

infinita, maravillosa rosa.





©José Ángel Pineda, 6 de febrero del 2018

Irrealidad



Irrealidad


Sólo que al susurrarme

el aprecio anárquico

sin más me trasmuta

mis lágrimas en gozo

el disgusto en delicia

estar en su centro

inquietud de proceder

las ganas de atrapar

desesperado un libro

o lo que alcance

del saber, del pánico

del riesgo de inventar

apetitos de acabar

sobre su instinto.



©José Ángel Pineda, 02 de febrero del 2018

Vicios de soledades



Vicios de soledades



Me gusta la soledad

La compañía a veces

la gente se molesta

la gente no soporta

la gente es perversa

es bueno ver a una mujer

a veces

es bueno estar con una mujer

todas las veces

con una mujer

siempre

la gente se molesta

y te odia

una casa sola

una noche

una mujer

todas las noches

¿Qué es la gente?

©José Ángel Pineda, 02 febrero del 2018




Echar a volar





Echar a volar



Echar a volar los abrazos,

los apretones, las voces, las risas,

las caricias tan presentes, 

tan lejos, distantes y muy cercas.


En la vida del amar con la ternura

a cuestas de toda la verdad y la mentira,

la deliciosa locura del deseo perverso

que me estremece el alma

y que se te olvida rauda la belleza,

fácilmente recuerdas el monstruo

de los placeres lujuriosos,

de las palabras malditas,

y el desencanto.


Se te olvida que ya no hay retroceso

entre nosotros, que no sabemos

del amor lo suficiente,

que parecemos niños necesarios

que sufrimos el bozal, aunque neguemos

el amar del silencio impuesto

por capricho, sin compasión

en la empatía más cruel y despiadada.


Lo menos brutal en lo que te queda

de cordura sería:

Echar a volar la realidad con la humildad, 

que es la única paz viva.

Todo lo nuestro con todas las ganas,

no gotas, 

amar es el compromiso tomado 

entre la distancia que hay entre 

tus piernas, tus ojos, y mis manos,

para continuar siendo efusivos

todavía.

No existe la gente,

la axiomática tesis de mi vida,

el amigo tampoco, y el poema

exánime ¡ya no existe!

qué pena…

sólo el ente curioso 

de la esencia.


©José Ángel Pineda, 02 de febrero del 2018