Dialoga más...



Dialoga más...

¡Cuánta conmoción, paradójica!

Son tremendos impactos en el corazón.
Y sigo, de alguna manera, sin conocerte
Una vez más
Y otra
Y otra
Sin parar, sin pararme
... por primera vez de rodillas,
Llamando, agitando, rezan los ateos
mejor que el religioso
en las diversidades del amor.


Alma capturada en la mentira
¿si no te has dado cuenta,
que estás sola
loca
perturbada
bella
confusa
preocupada?

-es que no me conocías
deseo que me desprecies
que me mates
que me quemes
necesito que destroces mi cuerpo.

¿cuántas puertas seguirás tocando?
Ya te abriste demasiado
en silencio
mátame con alegría

Los ángeles ya dejaron de llorar
canta con ellos misteriosas canciones.

Jose Angel Pineda, 17 de junio de 2018

Ternura




Ternura



¿Sabe el amor

lo que dices dormida…

en el mar de tus pasiones

nocturnas/ desveladas

despiertas

en los días intensos



de la implosión / la bomba?

Mi mundo muerto

reverdece

medita:

no todo se pierde

no todo se arruina

tu alma transita

la belleza más fina

en las barreras de sudores

de los inquietos muros

con los humos mezquinos

adaptables

curtidos.



Copiosas las delicias

de tu calma/ hormiga

que crece/dulce/sensitiva

ternura

que purifica

el aire que concurre

en todos los pulmones

de los gritos

que solo en tu cuerpo gravitan

y que no se cesan tus besos



donde el deseo habita…

tus brazos me queman

y la piel

y tus pechos ardientes

la miel

de la vida.



©José Ángel Pineda, 6 de junio del 2018

¡Ahora!



¡Ahora! 


Henos aquí 

sin ninguna salida 

y existe el aquí 

el ahora, …toma el brío 

reluciente 

y una flor 

también una sonrisa 

y tres instantes 

-un camino 

-un campo 

-una ciudad 

que está prohibido al lado digno. 



No quedemos con los brazos 

y las manos esperando la muerte 



Yo toco la boca de fuego con el alma 

con la calma en los brazos, 

el estruendo in crescendo 

de la impaciencia. 



¡urgente! 

improvisar energías 

en la piel de los zapatos 

la claridad de las aguas y las lágrimas. 

En algún lugar las mejillas serán puestas lejos 

del alcance de la mira. 



Del puente a las praderas de todos los sitios 

del alma, son angustiadas voces 

es clamor que escucho de los muertos 

en las voces del viento, en la tierra 



Deja el comunicado del despacho 

-la sangre pobre se derrama 

¡Y es la más pobre de las sangres! 

Toma el brío reluciente y ruge detrás 

del corral de piedras. - 



©José Angel Pineda, 31 de mayo del 2018

Poemas de abril





Abril

En verdad
en soledad, en ruido,
y en secreto me cautivas.


Puede que sean pocos / muchos
más voy recorriendo esa geografía
de tus ojos, de tus labios, de tu calma.

En cada instante, en cada trazo
de caos en tu mirada firme
se esconde el alma tuya, de todos.

En mi sangre que quiere la denuncia 
complicada y el suspiro escondido
adentro de los dos
de los demás…
va quedando en nuestros rostros
el silencio cómplice de nuestros 
gritos, de nuestros latidos de nadie.
¿quién sabe de las cosas?
¿qué pasará
si no haces nada, si no hago nada
para salvar los muertos?

©José Ángel Pineda, 7 de mayo de 2018




Ruidos

Puedo renacer con humor fantástico,
exprimir una sonrisa en tus mejillas,
es cuando suelo seducirte como un puma
y pintarte lo oscuro de las luces
donde la sangre tiñe el pavimento.


Tengo en la lengua una vista que explora,
rompo algunos corazones y remiendo otros,...
y cuando en las noches nos llega la violencia
a una calle cualquiera, a una batalla de sábanas
ardientes, y la vida se enreda entre las víboras
nos apretamos los dientes 
nos abrazamos desnudos
temblorosos
cuando se escuchan disparos...
sin respeto.
Cuando no estás conmigo
me dan miedo
los ruidos.

Jose Angel Pineda, 5 de mayo 2018




Agitando

Te he visto agitar la hermosura
de azules y blancos, sobre los ejes 
de un jardín infinito, 
en ese movimiento tan bonito, 
constante, continuo, permanente...
el universo celeste se queda muy pequeño
ante tus virtudes que me tocan
y que tiemblan los labios
que acarician...
lo verde, lo azul, lo claro, lo intenso
de tus ojos profundos...
alejan las tristezas.


La musicalidad de todas 
tus armonías, 
y los colosos que sucumben
ante tu belleza, ...
y sólo puedo ofrecerte
un libro de dulzura y mis manos,
la rosa no la necesitas,
eres rosa, te he visto amando
por las calles con espinas.

Jose Angel Pineda, 4 de mayo 2018







Ritmo

El ritmo del tiempo fluye del centro vertical
de tu cuerpo y fluye por los canales
que conspiran debajo de la piel de tus entrañas
como la música y los girasoles
que mueven los sonidos horizontales
de violines, margaritas, rosas y mariposas
que vuelan, que murmuran las cuerdas 
de tu hermosa guitarra, aves perdidas por buscar 
en ese contra canto que derriba lo tieso...
Los monumentos son tus pechos.


Jose Angel Pineda 4 de mayo 2018







Me encanta sentirte...

las llamas ardientes, las estancias frescas, la lira sonora, la rosa que espina, la fruta sabrosa, las notas de música mágica, la luna grandiosa, las letras de amor, el sublime verso, la noche en mi cama, ...
esas dulces emanaciones de amor, como amante, como amiga consciente, que me enciendes, que me haces resistente a las cosas, persistente al delirio cotidiano, el aroma de tu desnuda y clara visión de lo sublime, el pensamiento resistente en lo que piensas, tus ideas, ese amor de tu voz, en mi paz y en mi guerra.

Jose Angel Pineda, 3 de mayo 2018






Redes

El corazón del amor está en los más íntimos debates, decimos las cosas más diversas, frente a frente, ...y la ternura nos llena de contradicciones, ...es como un complicado jardín de enredaderas, como un parque de fantásticas y cumplidas caricias infinitas, que empezaron en redes digitales, y apenas el roce cuando logré encontrarte...
ni tú lo imaginaste...
encendimos el agua con el cálido instante 
que estuvimos 
de acuerdo.


Jose Angel Pineda, 3 de mayo 2018




Recuerdos

Los recuerdos caen como la fruta deliciosa, la música es una cualidad rítmica donde el temor se pierde, donde las ansias brotan extrañas actitudes sin horario... 
prologados besos y caricias sin fecha...
¿ cómo puede perderse mi piel en esta inmensidad de gritos desesperados?





Jose Angel Pineda, 3 de mayo 2018

Sólo deseo





Sólo deseo 



Acariciar con mis labios tu piel 

sudorosa de mujer caminante 

de senderos que abriendo vas 

con tus grandes ojos diáfanos. 



Acariciar con mis labios tus pies, 

deliciosos extremos esenciales 

conspirando con tus manos 

que se mueven 

en mi cuerpo tembloroso. 



Acariciar con mis labios tus piernas 

que se agitan caminando, vuelan 

a mis pensamientos las aves de luz 

en complicidades encendidas. 



Acariciar con mis labios tus pechos 

generosos, erguidos, eruptivos, 

tenaces, ardientes y explosivos 

de memorias enigmáticas. 



Acariciar con mis labios tu cuerpo 

hermoso, el pensamiento de arte 

tan lejano, tan cercano se siente 

tan pronto, permanente, preciso. 





Acariciar con mis labios el deseo 

que con todas esas ganas sagradas 

de conectar lo prohibido, el pecado 

glorioso de lascivas intimidades. 



©José Ángel Pineda, 1 de mayo del 2018

La soledad








La soledad

La soledad de nuevo me atormenta,
aunque debo darle de alta algunos días,
es cuando la pasión se me hace urgente 
con los abrazos y besos que transitan
por el déficit de amor y el toqueteo,
y las lágrimas que en mi alma habitan.


La compañía es a veces necesaria,
aunque debo darle de alta algunas noches,
que es cuando la inquietud hace presencia,
y las espadas fluyen por los cuerpos
del superávit de pasiones traviesas,
y las sonrisas en todas las miradas.

La soledad es compañía de recuerdos,
la compañía es soledad de reflexiones,
si no hay llanto, jamás habrá alegrías,
sin alegrías, siempre estaré
colmado de tristezas, con ausencias
de gozos de mujeres hermosas.

©José Ángel Pineda, 29 de abril del 2018