Brisas



Brisas




Estaba en recitaciones

cuando tú me sorprendiste.

¿Y por qué te desvestiste?...

¡me has dejado en oraciones!

nunca pierdes proporciones

en tu cuerpo bien logrado,

con tu vientre armonizado

de ondulantes vibraciones,

suspiros y exaltaciones

de tus brisas;…empapado.



©Joan Pined

El silencio



El Silencio 



El silencio que camina ... 

con un ruido misterioso 

del viento 

donde no existe/ un lo siento… 

es tiempo que a tiempo besa ... 

es el cuerpo que se enciende 

en tu alma de labios tersos

y tus pechos 

tan fecundos/ bravos/ altivos 

tus ojos/ tan cristalinos 


La tristeza humedecida con las brisas 

diarias/ del sufrir/ del todavía 

que existe/ un paraíso en cosquillas 

tan divinas/ habito en tu flor de cerros 

que escondes mi fruta azul ... 

y brillante/ cautivante 

del silencio en mis miradas 

que recorren esa piel tan delicada 

de punta a punta/ tan tuya/ tan mía 

y tan suave/ con una leve sonrisa 

más que intensa/ como un huracán 

de alientos/ que refrescan los momentos 

y la calma necesaria/ la paciencia 

lo incendiario, lo fogoso del momento 

de las almas que reencuentran 

las pequeñas gotas de justicia 

de las nubes extasiadas. - 



©José Ángel Pineda, 24 de junio del 2018

Caminar



Caminar

Podría caminar contigo
sí es Domingo
y sin ella/ se fue temprano ayer.
La aureola que me consiguió un santo
y el ángel virtuoso de mi egoísmo, me deja
a la hora precisa cuando caen pan sobre la mesa.
Leía un libro una y otra vez/ y repetía
una y otra vez la misma historia
en diversas formas, cuando ella partió,
seguí leyendo lo mismo/ …se repetía.
Podría caminar contigo
y sin ella/ se fue temprano ayer
me dejó/ la dejé…
es lo mismo que el gato la persiga en el techo
/que un perro le ladre y le acaricia su lengua
y sus palabras / suenan retóricas y suaves.
Te da un profundo dolor/ la soledad
es un dolor terrible/ que desciende hasta los dedos
de esos pies tan hermosos
Lo sé.
Podría caminar contigo
y sin ella/ sin nadie…
Sólo contigo caminar/ sin detenerse
a cualquier parte donde me lleve
tu olorosa piel diseñada de flores
carne del suelo/ de la calle/ de la canción
que te persigue, del escritorio aquel
lleno de confidencias/ deseos escritos en el cuerpo
aquellas letras que en los tiempos/ se repiten
como algunos sueños/ que se hacen realidades…
A veces.


                            ©José Ángel Pineda, 24 de junio del 2018

Indomabilis



Indomabilis



El sentimiento no se controla

es indomable

No se puede detener al matador

dialogando

y castrar exaltaciones

tan indomables cuando se trata de Dos.

Lo que estoy presintiendo

es el deshielo, el latido tuyo

de tu ausencia

atropellos por dentro,

por fuera

de encima

de lado

desatas crecientes aguas

intempestivos torbellinos

y ráfagas que matan las pasiones

sin tiempo.

No se callarán; ni mi voz,

ni el deseo rebelde con causa de justicia

inquietante, indómita de amor, y así…

me dejarás, y tengo que olvidarte

no lo puedo callar.

Y harás de mis huesos

de mis muertes

unos más.



©José Ángel Pineda, 18 de jun de 2018

Dialoga más...



Dialoga más...

¡Cuánta conmoción, paradójica!

Son tremendos impactos en el corazón.
Y sigo, de alguna manera, sin conocerte
Una vez más
Y otra
Y otra
Sin parar, sin pararme
... por primera vez de rodillas,
Llamando, agitando, rezan los ateos
mejor que el religioso
en las diversidades del amor.


Alma capturada en la mentira
¿si no te has dado cuenta,
que estás sola
loca
perturbada
bella
confusa
preocupada?

-es que no me conocías
deseo que me desprecies
que me mates
que me quemes
necesito que destroces mi cuerpo.

¿cuántas puertas seguirás tocando?
Ya te abriste demasiado
en silencio
mátame con alegría

Los ángeles ya dejaron de llorar
canta con ellos misteriosas canciones.

Jose Angel Pineda, 17 de junio de 2018

Ternura




Ternura



¿Sabe el amor

lo que dices dormida…

en el mar de tus pasiones

nocturnas/ desveladas

despiertas

en los días intensos



de la implosión / la bomba?

Mi mundo muerto

reverdece

medita:

no todo se pierde

no todo se arruina

tu alma transita

la belleza más fina

en las barreras de sudores

de los inquietos muros

con los humos mezquinos

adaptables

curtidos.



Copiosas las delicias

de tu calma/ hormiga

que crece/dulce/sensitiva

ternura

que purifica

el aire que concurre

en todos los pulmones

de los gritos

que solo en tu cuerpo gravitan

y que no se cesan tus besos



donde el deseo habita…

tus brazos me queman

y la piel

y tus pechos ardientes

la miel

de la vida.



©José Ángel Pineda, 6 de junio del 2018