viernes, 20 de enero de 2017

Ya se sabe




Ya se sabe


Ya se sabe que son panes congelados

de las agruras del alma encapuchada,

esas hambres de llantos,


de terror,
de ardor,
de calma que agoniza.



¿dónde se origina la gran dicha?

ya se sabe que son panes calcinados

de los estómagos llenos de bendiciones,

esos de las mesas de sapos y culebras, 

¿en dónde están las flores y tantas oraciones?




Ya se sabe que son panes invisibles

de las estrellas perdidas en montañas,

de rebaños con sed,

de enmudecidas llamas

que el juego se jugó el jugo,

exprimen ojos, y acaba de pasar

ese cortejo, coqueto y misterioso,

pasará  todavía más vibrante,

con la enloquecida manía de ser perseverante.





©José Ángel Pineda, 20 de Enero del 2017